Los ordenadores están por todas partes y los utilizamos continuamente, a pesar de que no los identifiquemos como tal. En poco tiempo los llevaremos en la ropa, en el cuerpo, y estarán conectados entre sí. Cada vez más la tecnología formará parte de nuestras vidas, tanto individual, como social, y profesionalmente. La programación, la robótica y la inteligencia artificial serán una extensión de las personas. Por este motivo la industria del desarrollo de aplicaciones jugará un papel cada vez más importante en la economía a nivel global.

Harán falta muchos programadores e ingenieros de software para afrontar este nuevo escenario. Sin embargo, se prevé que en 2020 habrá personal formado para cubrir solamente el treinta por ciento de los puestos de trabajo ofertados para cubrir las necesidades de la industria del desarrollo de software. Actualmente en Silicon Valley, al sur de San Francisco, el noventa y cinco por ciento de los trabajadores de las grandes empresas tecnológicas son reclutados más allá del área de San Francisco. La mayoría de ellos provienen de fuera de los Estados Unidos.

Por otra parte, muchos de los trabajos repetitivos, mecánicos y rutinarios serán con el paso del tiempo desempeñados por máquinas. Quedarán reservados para las personas aquellos trabajos que requieran de pensamiento crítico y analítico, para tomar decisiones más trascendentales. Es difícil programar este tipo de comportamiento en un ordenador, al menos de momento. 😉

Es necesario fomentar entre los niños y adolescentes el interés por la programación y por los estudios de ciencias en general. No se trata de que en el futuro todos tengan que ser programadores, pero será muy conveniente que dispongan de una cultura general de lo que se conoce como “Computational Thinking”, que no es otra cosa que el método que los programadores emplean para instruir a los ordenadores para que hagan una tarea de una forma determinada. Una forma específica de aplicar la lógica para la resolución de problemas.

Pensamos que los niños y adolescentes están preparados para este nuevo entorno porque utilizan con soltura la tablet y el móvil, o navegan por internet, pero eso sólo les convierte en usuarios de una tecnología que unos pocos diseñan para el resto, como sucedió con la Televisión en las generaciones anteriores. Si queremos que sean usuarios libres con respecto a la tecnología, y profesionales preparados para el futuro ya cercano, debemos ponernos manos a la obra, de forma ordenada, pero decidida.

Se publican continuamente en internet recursos para que niños y niñas, chicos y chicas, se acerquen de forma entretenida al mundo de la programación. En esta página intentaremos mostrar dichos recursos, para que cualquiera pueda utilizarlos para aprender, ya sea en el colegio, en el instituto, en las cada vez más numerosas academias, o de forma autodidacta.

Los ordenadores y los lenguajes de programación son como la arcilla para un artesano, o la pintura y los pinceles para un pintor. Utilizando las herramientas y recursos existentes actualmente, y con un poco de esfuerzo, sólo nuestra imaginación es el límite para crear cualquier aplicación que podamos imaginar.

¡Feliz programación!