No veo muchas películas, porque siempre me entretengo con algún asunto que me parece prioritario. Pero esta semana, durante un largo viaje en avión, he tenido la suerte de ver la película Figuras Ocultas, en inglés Hidden Figures. La peli se ambienta en la NASA de los años sesenta, en plena carrera espacial, en ese periodo en que los americanos competían con los soviéticos por ser los primeros en enviar a la Luna una nave tripulada. Pero en Figuras Ocultas los protagonistas no son astronautas blancos, sino mujeres negras.

 

Al parecer, en aquel proyecto, un grupo de mujeres afroamericanas tuvo un papel al menos tan  importante como el de sus colegas científicos, matemáticos e ingenieros blancos. Ellas se encargaban, entre otras cosas, de calcular las trayectorias del cohete y la nave donde John Glenn orbitó alrededor de la Tierra. Era tal su importancia que el astronauta no volaba si ellas antes no habían revisado los cálculos que hacía el ordenador.

 

Estas mujeres no sólo tuvieron que luchar por encontrar su sitio en un mundo de hombres, sino que debieron demostrar que eran iguales a sus colegas en la NASA en la Norteamérica donde Martin Luther King murió por defender la igualdad de derechos de la comunidad negra. Figuras Ocultas nos muestra las vidas de tres de estas mujeres, de su compromiso con el trabajo, con su familia, y con la lucha por la dignidad de su raza.

 

Al final de la película se muestran las fotografías de las tres mujeres, que realmente pusieron su granito de arena en la consecución de uno de los proyectos más relevantes de la Humanidad hasta este momento. Una de estas mujeres estuvo presente, junto a las actrices de la película, en la ceremonia de los Óscar 2017.

 

También precisamente ahora estoy leyendo el libro The Innovators, de Walter Isaacson, que narra el proceso de la revolución digital desde los inicios, hace ya muchos años, y destaca los hitos más relevantes a través de las personas que los hicieron posibles. Me llamaba la atención, ya no, que muchas de esas personalidades fueron mujeres, que también tuvieron que librar sus propias batallas para obtener el respeto y el reconocimiento como matemáticas o físicas ilustres en un mundo de hombres. Nunca hubiera imaginado, antes de leer el libro, que tantas mujeres hayan sido tan imprescindibles en este proceso. Y no lo hubiera imaginado porque la historia, casi siempre, ha sido escrita por hombres.

 

Otras fuentes:

http://www.publico.es/culturas/historia-no-conocias-tres-mujeres.html

https://www-03.ibm.com/press/mx/es/pressrelease/51518.wss

http://www.infobae.com/tecno/2017/02/02/quienes-son-las-talentosas-mujeres-que-participaron-de-la-primera-mision-espacial-de-la-nasa-2/